Como integrar una mesa para juegos de mesa en tu comedor

Durante mucho tiempo se pensó que para disfrutar de los juegos de mesa era necesario disponer de una habitación exclusiva. Una sala dedicada, una gran ludoteca o incluso un sótano acondicionado. Sin embargo, la realidad de la mayoría de los aficionados es muy diferente.

La mayoría jugamos en el comedor de casa. Es allí donde nos reunimos con amigos, compartimos una comida familiar, celebramos cumpleaños, montamos un puzle durante varios días o dedicamos una tarde a construir una maqueta o un set de LEGO. El comedor se ha convertido en uno de los espacios más versátiles del hogar y, precisamente por eso, los muebles que lo componen también deben serlo.

Una buena mesa para juegos no debería obligarte a elegir entre funcionalidad y estética. Durante la mayor parte del tiempo será una mesa de comedor, por lo que debe integrarse con naturalidad en la decoración de la estancia. Pero cuando llega el momento de jugar, tiene que ofrecer la comodidad y las prestaciones necesarias para disfrutar de la partida.
Conseguir ese equilibrio depende de varios factores. El tamaño de la mesa, su diseño, las sillas, la iluminación o la organización del espacio marcarán la diferencia entre un comedor simplemente bonito y otro realmente preparado para adaptarse a cualquier ocasión.

Elegante mesa de comedor

Nuestra experiencia como fabricantes 

Después de fabricar cientos de mesas para clientes de toda Europa, hemos comprobado que el error más frecuente no suele ser elegir un modelo u otro, sino no dedicar suficiente tiempo a planificar el espacio donde va a colocarse. Un comedor bien distribuido hace que la mesa resulte cómoda tanto para el día a día como para largas sesiones de juego.

Elegir el tamaño adecuado de una mesa para juegos es más importante de lo que parece

El tamaño de la mesa condiciona por completo el funcionamiento del comedor.
Una mesa demasiado pequeña puede resultar suficiente para las comidas del día a día, pero quedarse corta en cuanto aparecen un tablero grande, varios tableros de jugador, cartas, miniaturas y decenas de componentes. En el extremo contrario, una mesa excesivamente grande puede hacer que el comedor pierda amplitud y que moverse alrededor de ella resulte incómodo.
Antes de decidir las dimensiones conviene pensar tanto en el uso diario como en el tipo de juegos que suelen llegar a la mesa. No necesita el mismo espacio un juego de cartas para cuatro personas que un gran eurogame, un juego temático o un wargame repleto de componentes.

Tan importante como las dimensiones de la mesa es el espacio libre que queda a su alrededor. Aunque es posible desenvolverse con unos 60 cm, lo ideal es disponer de alrededor de 90 cm, siempre que la estancia lo permita. Esa diferencia facilita el movimiento de las sillas, permite levantarse con comodidad durante una partida y mejora la sensación de amplitud del comedor.
Una buena planificación hará que la mesa se convierta en el centro natural de la estancia sin que el espacio resulte saturado.

Mesa para juegos preparada para una partida

El diseño de una mesa para juegos de mesa debe integrarse en el comedor

Las mesas para juegos actuales han evolucionado mucho. Atrás quedaron los diseños que parecían pertenecer exclusivamente a una sala de ocio.
Si la mesa va a ocupar un lugar permanente en el comedor, su diseño debe estar en armonía con el resto del mobiliario. El color de la madera, el estilo y el material de las patas, así como los acabados, influyen tanto en la percepción del espacio como cualquier otro mueble de la estancia.
Cuando todos los elementos mantienen una misma estética, la mesa deja de verse como un mueble especializado y pasa a convertirse en una parte natural del comedor. Ese es precisamente el objetivo: que nadie la perciba como un elemento extraño cuando está cerrada.
Elegir un diseño atemporal suele ser una decisión más acertada que seguir tendencias pasajeras. Un comedor elegante es aquel que sigue transmitiendo equilibrio y personalidad con el paso de los años.

No subestimes la importancia de unas buenas sillas

Es habitual dedicar mucho tiempo a elegir la mesa y apenas unos minutos a decidir las sillas.
Sin embargo, cualquier aficionado sabe que una partida puede prolongarse durante varias horas. La comodidad termina dependiendo tanto del asiento como de la propia mesa.
Una buena silla debe ofrecer una postura cómoda, un respaldo adecuado y una altura compatible con la mesa. También conviene que cada jugador disponga del espacio suficiente para sentarse, levantarse o moverse sin sentirse limitado.
Cuando las sillas son cómodas y el espacio está bien distribuido, el tiempo pasa casi sin darse cuenta. Es uno de esos detalles que rara vez llaman la atención cuando todo funciona bien, pero que todos notan cuando no es así.

Variedad de sillas cómodas pensadas para usar muchas horas

Una buena iluminación mejora tu experiencia de juego más de lo que imaginas

La iluminación es uno de los aspectos más olvidados al diseñar un comedor pensado también para jugar.
Una luz cálida puede crear un ambiente muy agradable durante una cena, pero no siempre resulta la mejor opción para leer cartas, distinguir colores o apreciar los detalles de un tablero.
Lo ideal es contar con una iluminación uniforme sobre toda la superficie de la mesa, evitando sombras marcadas y reflejos molestos. Siempre que sea posible, conviene que la lámpara quede centrada respecto a la mesa y no únicamente respecto a la estancia, ya que este pequeño detalle mejora notablemente la iluminación durante las partidas.
Una buena iluminación no solo mejora la experiencia de juego. También reduce la fatiga visual durante las partidas más largas y hace que el comedor resulte más agradable en cualquier situación.

Pensar donde guardar las tapas de tu mesa evitará muchos problemas

Es una cuestión que muchas personas no se plantean hasta que la mesa ya está instalada.
Cuando la zona de juego queda al descubierto, las tapas necesitan un lugar donde apoyarse de forma segura. Si no se ha previsto con antelación, es fácil que terminen ocupando zonas de paso o apoyadas de forma poco estable.
Reservar un espacio para ellas desde el primer momento hará que abrir y cerrar la mesa resulte mucho más cómodo, ayudará a conservarlas en perfecto estado durante muchos años y evitará improvisaciones cada vez que comience una partida.

Arcón para almacenar las tapas
Ejemplo tapas almacenadas

Mantén los juegos y los accesorios de tu mesa siempre cerca

La organización también forma parte de una buena experiencia de juego.
Disponer de la ludoteca cerca del comedor hace que preparar una partida resulte mucho más sencillo. Lo mismo ocurre con los accesorios: bandejas para componentes, tapetes, torres de dados, portavasos o cualquier otro elemento que utilices con frecuencia.
Reservar algunos cajones o un pequeño mueble para guardar todo este material permitirá tenerlo siempre localizado y mantener el comedor ordenado cuando termine la partida.
Hay una realidad que muchos aficionados conocen bien: cuanto menos tiempo se tarda en preparar una partida, más fácil es que esa partida termine sucediendo.

Una mesa para juegos que se adapta a tu ritmo de vida

Una de las mayores ventajas de una mesa para juegos no es únicamente poder jugar sobre ella.
Es la libertad que ofrece para adaptar el comedor a cada momento.
Imagina una tarde de juegos con amigos. La partida se alarga más de lo previsto y llega la hora de cenar. En lugar de recoger cientos de componentes y dejar la partida a medias, basta con colocar las tapas sobre la mesa.
En cuestión de segundos, el comedor recupera su función habitual.
Después de la cena solo hay que retirarlas para continuar exactamente donde se dejó la partida.
Ese tipo de situaciones son las que realmente marcan la diferencia en el día a día y hacen que disfrutar de juegos largos deje de ser un inconveniente.

Una partida preparada
Mesa cerrada como mesa de comedor

Mucho más que una mesa para juegos de mesa

Aunque su nombre pueda hacer pensar lo contrario, este tipo de mesas suelen utilizarse para muchas más actividades.
Hay quien deja un puzle montado durante semanas. Otros aprovechan la zona interior para construir maquetas, organizar piezas de LEGO, pintar miniaturas, realizar manualidades o incluso utilizarla como espacio de teletrabajo ocasional sin tener que recogerlo todo al finalizar la jornada.
Esa versatilidad es precisamente una de sus mayores virtudes. Un único mueble es capaz de adaptarse a diferentes momentos y necesidades sin alterar la estética del comedor.
Al final, no se trata únicamente de disponer de una mesa para juegos, sino de crear un espacio donde sea fácil compartir tiempo de calidad alrededor de una misma superficie.

Un puzzle dentro

En definitiva

Integrar una mesa para juegos de mesa en un comedor elegante no consiste simplemente en escoger un modelo bonito. Es el resultado de pensar cómo utilizamos realmente nuestro hogar.
Elegir el tamaño adecuado, cuidar la iluminación, invertir en unas buenas sillas, mantener los accesorios organizados y apostar por un diseño que encaje con el resto del mobiliario hará que el comedor responda igual de bien durante una comida cotidiana que durante una larga sesión de juego.
Las mejores mesas no son las que obligan a adaptar el hogar a ellas, sino las que se adaptan al hogar y a las personas que lo viven.
Y cuando eso ocurre, el comedor deja de ser únicamente el lugar donde se come para convertirse en uno de los espacios donde se crean algunos de los mejores recuerdos con familiares y amigos.

Si todavía no has decidido qué modelo se adapta mejor a tus necesidades también puede interesarte nuestra guía sobre cómo elegir una mesa para juegos de mesa.

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